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Las altas temperaturas no solo representan un desafío climático, también constituyen un riesgo para la salud y seguridad de los trabajadores. Ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, las empresas peruanas deben fortalecer sus estrategias de prevención.

La prevención del estrés térmico, la deshidratación y las enfermedades relacionadas con el calor debe convertirse en una prioridad dentro de la gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST).

En este escenario, surge una pregunta fundamental: ¿están las empresas evaluando adecuadamente los riesgos asociados al calor o están esperando a que ocurra una emergencia para actuar?

1. El calor extremo: una amenaza creciente para la salud ocupacional

Trabajadores de minería, construcción, agricultura, transporte e industria pueden encontrarse expuestos a condiciones que dificultan la regulación natural de la temperatura corporal..

Además de sus consecuencias sobre la salud, la exposición excesiva al calor puede afectar el desempeño laboral. La fatiga, la pérdida de concentración y la disminución de la capacidad de respuesta pueden incrementar la probabilidad de cometer errores durante actividades críticas.

Por ejemplo, un trabajador que opera maquinaria pesada, realiza trabajos en altura o ejecuta tareas de mantenimiento industrial necesita mantener niveles adecuados de atención y coordinación. En condiciones de calor excesivo, estas capacidades pueden verse comprometidas.

2. ¿Qué trabajadores están más expuestos?

En el sector minero, los trabajadores pueden encontrarse expuestos a radiación solar intensa, esfuerzo físico y ambientes con ventilación limitada. En determinadas operaciones subterráneas, el calor generado por los equipos y las condiciones geotérmicas también puede contribuir al riesgo.

En construcción, las labores sobre superficies expuestas al sol, trabajos en altura y manipulación de materiales pueden incrementar la carga térmica, especialmente durante las horas de mayor radiación.

En agricultura, las jornadas prolongadas al aire libre y el esfuerzo físico sostenido pueden favorecer la deshidratación y el agotamiento por calor.

En la industria, los trabajadores próximos a hornos, calderas, fundiciones y otros procesos que generan calor pueden experimentar exposiciones significativas incluso cuando la temperatura exterior no es especialmente elevada.

3. El papel de la salud ocupacional frente a los eventos climáticos extremos

Es necesario incorporar estos peligros dentro de los procesos de identificación de peligros, evaluación de riesgos y determinación de controles (IPERC), considerando las características de cada puesto y las posibles variaciones estacionales.

En el Perú, la Ley N.º 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, y su Reglamento, aprobado mediante el Decreto Supremo N.º 005-2012-TR, establecen el marco general para la prevención de riesgos laborales.

Bajo este enfoque, las empresas deben adoptar medidas de control proporcionales a los riesgos identificados y verificar su efectividad.

La vigilancia médica ocupacional también cumple un papel importante, especialmente para identificar condiciones individuales que puedan incrementar la susceptibilidad a los efectos del calor, respetando la confidencialidad de la información médica.

Asimismo, es recomendable establecer indicadores preventivos que permitan evaluar la gestión del riesgo, tales como:

En Salus Laboris, sabemos que la prevención comienza antes de que el riesgo se convierta en una emergencia. Frente al cambio climático y los posibles efectos del fenómeno de El Niño, es fundamental que las empresas fortalezcan sus medidas de prevención, vigilancia médica ocupacional y gestión de los riesgos asociados a las altas temperaturas.

Promovemos una gestión de salud ocupacional basada en la identificación temprana de peligros, la evaluación de riesgos y la implementación de estrategias preventivas que contribuyan a proteger el bienestar de los trabajadores y la continuidad de las operaciones.

Porque proteger la salud de los trabajadores no depende del clima, sino de qué tan preparados estamos para enfrentar sus efectos.