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La arquitectura documental del sistema de gestión de SST no siempre tiene claridad, encontrándose confusión en cuanto a planes, programas, cronogramas, planes de acción, estándares y procedimientos.

Empecemos por la política de SST que asume compromisos para cuidar la seguridad y salud de los trabajadores y en su estructura debe contemplar los requisitos establecidos en el artículo 23 de la Ley 29783.

Estos compromisos se aterrizan en gran medida a través del Plan de SST, el cual es un documento estratégico cuya finalidad principal es definir los objetivos, indicadores y metas alineadas a la Política. Así mismo el plan determina el ámbito de aplicación, alcance, responsabilidades, definiciones, referencia normativa, entre otros. La estructura del plan debiese contemplar lo requerido en la RM-050-2013-TR.

El objetivo principal del plan puede tener varios indicadores estratégicos con sus respectivas metas como, por ejemplo, reducir el índice de enfermedades ocupacionales en 30% respecto al año anterior.

Los objetivos específicos que colaboran a lograr el objetivo principal, deben tener indicadores tácticos con sus respectivas metas. Por ejemplo, reducir en 20% el número de trabajadores expuestos sobre el LMP de ruido.

Los Programas no establecen objetivos ya que estos están definidos en el plan. Lo que establece son las actividades para determinado objetivo específico. Las actividades pueden tener indicadores operativos o de cumplimiento, por ejemplo, ejecutar el 100% del cronograma de monitoreo de Higiene. El programa también establece responsables, plazos, cronograma, recursos y presupuesto.

Si se requieren definir consideraciones para el programa como, por ejemplo, la manera adecuada de hacer las mediciones de Higiene, lo mejor es elaborar un documento diferente pero relacionado que puede ser un estándar (cuando se desean establecer los requisitos para algo) o un procedimiento (cuando se desean establecer los pasos para hacer algo).

Cuando las actividades de los programas identifican situaciones puntuales que se requieren gestionar, se pueden elaborar Planes de Acción. Por ejemplo, cuando se identifica una condición de riesgo en las inspecciones o cuando se da un incidente.

En conclusión, el plan luego de establecer los objetivos y metas (estrategia) >>> deriva en programas que establecen actividades (táctico) >>> estos pueden requerir estándares o procedimientos >>> y también pueden requerir de planes de acción.

Es muy importante considerar que la línea de dirección asegure el alineamiento de estos documentos y que los objetivos sean estratégicos y tácticos y no se confundan con actividades.

En Salus Laboris, acompañamos a las organizaciones en el diseño, implementación y fortalecimiento de sus sistemas de gestión de SST, brindando asesoría técnica especializada y herramientas que permiten ordenar la gestión documental, asegurar el cumplimiento de la normativa vigente y, sobre todo, proteger la salud y seguridad de los trabajadores. Porque una gestión bien estructurada no solo cumple con la ley: construye entornos laborales más seguros, saludables y sostenibles.